En los países del Centro y Norte de Europa la alergia al polen de abedul se asocia hasta en un 70% con SAO por rosáceas principalmente manzana (también otras como pera, melocotón, etc) y otros alimentos de origen vegetal, como avellana, zanahoria y apio.
El síndrome clínico más común es el abedul-manzana, pero existen otros como el abedul-manzana-zanahoria y el síndrome apio-abedul-artemisa-especias, que es un SAO asociado a proteínas presentes en apio, especias (comino, cilantro) y otros vegetales (achicoria, pimiento verde, patata, tomate…).
Suelen consistir en: picor de garganta, picor de la boca o de los labios, que a veces pueden acompañarse de inflamación de los labios, lengua o garganta. Normalmente, aparecen transcurridos unos minutos después de comer el alimento y pueden durar de minutos a horas. En la mayoría de los casos, los alérgenos responsables (profilinas, proteínas PR-10) se desnaturalizan rápidamente mediante la cocción y la digestión, aunque algunos pacientes pueden presentar reacciones sistémicas. Estos síntomas podrían empeorar durante las épocas con recuentos elevados de polen.